A Cova do Santiso, un buen ejemplo de intregración offline-online.

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Muchas veces nos encontramos con empresas, marcas, que con un “producto estrella” consiguen satisfacer a un determinado sector de su público, obteniendo unos resultados económicos aceptables. A partir de estos resultados, muchas de ellas adoptan la postura de la conformidad y centran sus esfuerzos en continuar explotando este producto. Pero… ¿qué pasa cuándo este “producto estrella” no cubre nuestras aspiraciones, o sentimos la necesidad de regalar un valor añadido a nuestra marca, que la dote del reconocimiento del cual consideramos que es digna?

El caso al que me refiero hoy se encuentra en una empresa gallega, O Fogar do Santiso.

O Fogar do Santiso abre sus puertas por primeira vez hace poco más de 15 años. Se trata de un restaurante muy peculiar, que en seguida llama la atención de cientos de personas, pues se encuentra en una zona rural donde los comedores recuerdan a los “alpendres” de las antíguas casas gallegas. Mesas y bancos de tablones de madera acomodan a cientos de clientes que acuden cada noche con la intención de disfrutar, en compañía de sus amigos, de una cita donde no falta el churrasco, los criollos y el “tintorro” Barrantes (entre otros prodcutos, claro está). Esta experiencia cuenta también con un maestro de ceremonias, el señor Xosé Santiso, que junto a un pequeño grupo de músicos, amenizan la fiesta invitando a todo aquél que quiera participar escenificando el Conxuro de la Queimada y otros cánticos que añaden embrujo y magia a este encuentro.

Pues bien, no conformes sólo con la aprobación de sus clientes, desde O Fogar do Santiso han decidido ir más allá, y, sin perder su seña de identidad (su culto a la tradición gallega) han creído necesario para la madurez de su necocio, renovar sus valores de marca (el cuidado de la materia prima, valorización del rural, compromiso con el medio ambiente, apoyo a las energías renovables, agricultura ecológica…) y después de haber puesto en marcha hace ya unos años su huerto ecológico, han creado un nuevo espacio llamado A Cova do Santiso.

Sin dejar de lado el estilo “enxebre” que les dió la fama, desde O Santiso han ideado un espacio diferenciado donde poner en práctica los nuevos valores antes mencionados, A Cova do Santiso.

En este lugar de cuidada decoración, se pretende ofrecer degustaciones de productos de esmerada elaboración , combinando tradicción con cierto toque de vanguardia y elegancia para conquistar, no sólo el estómago de sus clientes, si no también todos sus sentidos.

Para poner en práctica su nuevo concepto, han combinado cualidades de marketing 1.0 y 2.0

Dentro de las medidas de promoción 1.0 podríamos incluír las invitaciones y presentaciones preparadas para dar a conocer este espacio a un reducido número de personas, o el proyecto centrado en las visitas guiadas a su extenso huerto, fuente de abastecimiento.

En referencia a los medios 2.0 , además de mostrarse en sitios como Twitter, Facebook, Foursquare, Pinterest, Flickr y Youtbe, han tomado otras iniciativas, como incluír su código QR en todos los servilleteros del restaurante de una forma llamativa, como se puede apreciar en la foto (cedida por Anabel @AlgarabiaKunst). Del mismo modo también están trabajando en la elaboración de concursos en alguna de las más populares redes sociales, suponemos que conscientes de la necesidad de establecer una conexión especial con sus clientes potenciales.

Aunque no conozo en detalle sus Plan de Marketing Online, después de haber estado en este lugar, charlando con el máximo responsable, Xosé Santiso, puedo decir que me ha dado la impresión de que están llevando sus pasos de promoción por el buen camino. Será el tiempo quién determine la repercusión de sus acciones, y el cumplimiento de sus objetivos.

Es por eso que hoy me ha parecido interesante presentaros este ejemplo , porque desde mi humilde punto de vista, considero que el secreto de una buena promoción pasa siempre por el perfecto “maridaje” entre el mundo 1.0 y 2.0

Y vosotros, ¿qué opináis de ésto?

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